Cada vez que llega el invierno, Guatemala se enfrenta a una calamidad en la infraestructura del país, las pésimas construcciones y la falta de mantenimiento hacen colapsar puentes, carreteras, drenajes provocando pérdidas millonarias para miles de guatemaltecos.

Las lluvias en una de las naciones más afectadas por el cambio climático son copiosas y cada año se registran más daños a causa de los fenómenos naturales que azotan la región. Pese a contar con esta información los gobiernos son incapaces de proveer mejor infraestructura a la población guatemalteca, porque todo lo han hecho bajo la sombra de la corrupción y sin que tengan que dar cuentas a nadie.

Las mega obras como llamaba el otrora presidente Jimmy Morales al Libramiento de Chimaltenango, han servido de ejemplo de cómo la corrupción capea en las obras de infraestructura de nuestro país.

La falta de visión para el mantenimiento de la red vial, de los colectores y drenajes hacen que la población tenga que sacrificarse todos los años en la época de invierno y perder los pocos recursos que pueden obtener, y ahora más cuando la vida se vuelve cada vez más cara, con precios de los combustibles altos, y con salarios de hambre.

El hundimiento en el kilómetro 15, jurisdicción del municipio de Villa Nueva, ha demostrado la improvisación con la que actúan las autoridades encargadas, porque como no es su dinero hacen fiesta con los recursos asignados. Un ejemplo son las toneladas de lodocreto que se perdieron porque no saben qué hacer y son incapaces de resolver esos problemas inmediatamente.

Esto ocurre en un año preelectoral cuando todos los partidos políticos jalan agua para su molino, ofrecen el moro y el oro, prometen arreglar la red vial y una de tantas promesas que en el ejercicio del poder quedan olvidadas. Por eso amigo lector, no regale su voto a cualquiera, analice por quien va a votar en las próximas elecciones generales, para no seguirnos arrepintiendo de lo que nos ha tocado vivir.

En redes sociales circuló en estos días un video en el que se mostraba que en una ciudad japonesa había ocurrido un hundimiento de grandes proporciones el cual fue reparado en 48 horas por parte de las autoridades de esa ciudad, y la verdad es envidiable ver la eficiencia con la que trabajaron en aquella ciudad.

Es claro que cuando ocurre un desastre en un país como el nuestro, donde la corrupción es el pan diario, no se pueden esperar que se hagan las cosas con prontitud, calidad y eficiencia como lo vemos en otros países.

Guatemala se cae a pedazos y no solamente por las lluvias que azotan al país por la Tormenta Tropical Celia, sino por otros problemas como la cooptación de sus instituciones, la persecución a los operadores de justicia, la cooptación de la USAC, el alza de los precios de la canasta básica, el ciclo de violencia interminable y otras situaciones.