DIA DEL MAESTRO

Oscar Augusto Rivas Sánchez

Tuve la suerte de ser hijo de una maestra. Una de las primeras graduadas en Belén y luego, participe de la primera promoción de maestras para párvulos. Ella me enseñó las primeras letras y la numeración, a la par de grandes principios de conducta. Junto al intelectual por merito propio que fue mi papá, nos dieron a mis hermanos y a mí, una instrucción que pocos han recibido; ellos dos fueron grandes maestros. Quien sabe si les hemos respondido o les quedamos debiendo.

La buena estrella me acompaño en toda mi primaria y secundaria, tuve grandes profesores, para solo mencionar dos, a don Fernando Santos y a don Efraín De León, grandes, muy grandes maestros. En Estudios Generales tuve la suerte de ser alumno de gigantes, como el Doctor Salvador Aguado Andreut, Eduardo Suger Cofiño, Matilde Montoya de Arce y Arnoldo Rene Godoy.

Los mejores Abogados, entre ellos Don Mario Aguirre Godoy, don Mario Lopez Larrave, don Alfredo Bonatti Lazzari, y don Fernando Quezada Toruño, me guiaron por los caminos del derecho, la justicia y la ley. Sería muy largo mencionar a todos mis maestros, fueron muchos y para mi mayor satisfacción, la gran mayoría quedaron siendo mis queridos amigos, cuando no amigotes. Ya son muchos los que faltan, pero su recuerdo se mantendrá por siempre.

Este es mi caso, pero ¿podrían decir lo mismo todos los guatemaltecos?

Cuando veo a los hermanos de Ixchiguán, San Miguel Tucurú, San Jacinto, Pasaco o las áreas marginales de los centros urbanos, la emoción se desvanece, pues reconociendo que existen excelentes maestros, en su mayoría se preocupan muy poco de la educación y la formación de nuestros niños y jóvenes, lo que aunado al deplorable estado que gracias a la corrupción mantienen las escuelas, hace de la educación una de las áreas mas abandonadas y despreciadas del país. Y las cosas siempre para atrás, si las escuelas normales fueron ejemplo para el país, ahora como que ya ni existen; generaron un sistema que en lugar de mejorar la capacitación de los maestros, ha hecho casi desaparecer esa profesión.

A mi que me perdonen, pero detrás de esto existe la intención de mantener a la gente en la ignorancia, total, es más fácil apropiarse y aprovecharse de los recursos públicos en un país de ignorantes; muchos políticos saben que la educación es uno de los caminos mas grandes para el desarrollo, la libertad, la justicia social y todo lo que a ellos no les conviene ni les importa. Y si no es cierto, que me digan cuales han sido los avances de la educación en este siglo.

Pero como de esperanzas también se vive, hoy es un día para recordar al Intelectual Normalista, que hizo todo lo posible por impulsar la educación y la cultura, y que merecidamente es reconocido como “el mejor presidente que hemos tenido”, por eso, si ahora gobierna su hijo, don Bernardo tiene la gran responsabilidad de cambiar las cosas y al igual que lo hizo su padre, de rescatar la educción y la cultura, nuestra sociedad no puede esperar más.

Y mientras tanto, un fuerte y efusivo abrazo para todos lo maestros de vocación, QUE TENGAN UN FELIZ DIA.